Posts etiquetados ‘Fotografía Analógica’

t

Parecerá una tontería, pero el simple hecho de utilizar una cámara con carrete hará que mejores tus fotografías. Podría servirte una tarjeta de memoria de 32 megas, pero no mejorarías al mismo ritmo.

Con un giga de memoria, es mucho más fácil desparramar e ir a lo loco. Hacer 6 veces la misma foto “para que alguna salga bien”, y olvidar mirar siquiera qué ISO estamos utilizando, si la velocidad del obturador es la adecuada, u otras cosas.

He visto a amigos hacer fotos sin criterio. Símplemente sacan la cámara y el obturador empieza a sonar como si estuviera en ráfaga durante un rato. Cuando sale alguna foto aceptable soy incapaz de valorarla, porque sé que es una foto hecha sin criterio y que ha salido por absoluta suerte.

Creo haberlo comentado alguna vez. En el carrete no podrás dejar lugar a los errores, ni a los fallos en la exposición. Cada vez que se abre el obturador es dinero de tu bolsillo, y no poco precisamente. Tener esto en la mente te ayuda a plantearte si la foto que vas a hacer realmente merece la pena, y te fijas en todos y cada uno de los detalles que la compondrán. Generas buen hacer, paciencia y detallismo.

En mi opinión trabajar con una cámara de carrete durante una temporada con carrete -una vez ya conoces las bases de la fotografía, y has hecho montones de fotos sin criterio para practicar, que tampoco es plan de tirar el dinero- ayudará a mejorar nuestra técnica y nuestro estilo.

Usa carrete para crecer como fotógrafo

Etiquetado: , on 2/Abril/2009 por Leon

Comentarios desactivados

t

Desde hace un par de meses vengo notando que mucha gente llega a mi blog buscando cómo revelar carretes. Esto me hace pensar.
En una época en la que lo digital está pisando a lo analógico en todos los terrenos, es curioso ver como el vinilo está de nuevo en auge y el encanto que tiene una peli con efecto de antigua.
El carrete tiene un encanto que la imagen digital no puede adquirir, y es precisamente esa carencia de perfección, el grano que hace perder definición a la imagen, y el tener que revelarlo -o no- tú mismo lo que a mí me llama más la atención.
El pulir el estilo propio también es uno de los motivos por los que he decidido tener una cámara analógica para mí. Con 500 fotos por tarjeta de memoria, tirar al tuntún es tan sencillo que símplemente se hace de forma inconsciente. Pero con 36 fotos por carrete, el esfuerzo, el tiempo, y el dinero que cuesta revelarlo, te lo piensas todo con mucha más calma e intentas hacer las cosas bien. Las segundas oportunidades son caras.
Fuera de la fotografía propiamente, admiro muchísimo la ingeniería e inventiva que hay en la cámara y el carrete. Me parece admirable el increíble avance y la inteligencia puesta en la captación de la luz, y el simple hecho de ver y utilizar la cámara es un gozo.
¿Has llegado a mi blog buscando algo referente a la fotografía analógica? ¿Por qué lo buscas, qué te interesa de ella?

La fotografía analógica en la actualidad

Etiquetado: , , on 24/Marzo/2009 por Leon

3 comentarios

t

Hace un par de semanas por fin saqué el carrete de la F80. La idea era revelarlo el mismo día, no sin unos pasos previos de entrenamiento.

Nunca había revelado un carrete y ni siquiera sabía cómo se tenía que hacer. Pensaba en el cuarto oscuro con la lucecita roja, y en las tres cosas que había visto u oído en el laboratorio y en las películas.

Nada que ver con la realidad.

Una de las cosas que más se disfrutan cuando conoces el proceso de revelado de un carrete es la magia de la física. Es increíble como con ciertos materiales, y luz puedes hacer un negativo para luego revelar. De más pequeño, no me lo hubiera creído.

A la hora de revelar un carrete debemos tener una cosa muy clara: Un carrete de color se revela de un modo distinto que uno de blanco y negro. Con esto no sólo estoy diciendo que se utilicen métodos distintos, si no que no puedes revelar en blanco y negro un carrete de color. Los carretes mismos están hechos de materiales distintos, y al revelarlo del mismo modo que un B/N, el carrete perdería el color y daría un contraste muy bajo.

Cuando realmente vamos a revelar, no hay luces rojas ni ningún tipo de ayuda. Te tienes que meter a oscuras, sin ningún tipo de luz, a un cuarto. Ahí, debes quitar las chapas al carrete de fotos, y con muchísimo cuidado, desenrollar la película. Con unas tijeras, hay que cortar la película y separarla del eje del carrete, y poco a poco con cuidado y mimo, enrollarla en un spin de plástico que después va dentro de una cuba – ahora mismo no recuerdo el nombre de ninguno de los dos – que tanpoco deja pasar la luz.

Una vez hemos conseguido meter el carrete en el spin, y el spin en la cuba, ponemos el eje en la cuba y la cerramos. Una vez hecho esto podemos salir tranquilamente del cuarto oscuro con la cuba cerrada.

Según el tipo de carrete y los líquidos que vayamos a aplicarle, tenemos que utilizar un tiempo distinto. Hasta esta parte ya no llegué.

Estos son los pasos básicos para revelar un carrete. Después de esto hay que remover los carretes en el líquido siguiendo también unas pautas de tiempo.

Yo hasta que vi todo esto pensaba que el carrete salía de la cámara y punto, pero no. Hay que revelar el carrete antes de revelar el papel de fotos. Un proceso parecido pero no igual, y que espero poder ver en unas semanas.

La Revelión de los Carretes

Etiquetado: , , , , on 11/Febrero/2009 por Leon

1 comentario

t

Desde pequeño me ha encantado aprender de las cosas a base de romperlas. Cuando me dejaron la F80 y ví que el carrete ponía “ISO 160″, pensé que esa sería la sensibilidad a la que el carrete trabajaba.
Sin embargo, la misma cámara te dejaba decidir la sensibilidad. Entonces deduje que la calidad del carrete era óptima a la ISO que indicaba.
Hace unos días, un amigo me comentó que las analógicas trabajan como pensé al principio, es decir, la ISO viene determinada por el carrete, no por las opciones de la cámara. Así que medio carrete tirado a la basura. Qué pena, pero de los errores se aprende.

La sensibilidad en las cámaras analógicas

Etiquetado: , on 18/Diciembre/2008 por Leon

Comentarios desactivados

t

Nikon F80

El Sábado me dejaron una Nikon F80, con un objetivo 28-80 1:3.4-5.6. En cuanto pude le puse unas pilas y comencé a exprimir lo que quedaba de un carrete que debe llevar en ella unos 4 años o así.

Tenía ganas de probar una cámara analógica por varias razones. La primera, es que últimamente estoy de un aire retro que no hay quien me aguante, y no puedo mirar algo antiguo y con historia sin verlo como algo mágico y precursor de grandes momentos en la vida de la gente. Así de exaltado me encuentro.

La segunda es que quería probar una cámara con carrete. Quería ver cómo se hacían las fotos antiguamente cuando no tenías un asistente contigo diciendote cómo lo tienes que hacer. Esto me ha defraudado un poco, porque la verdad, este modelo lo considero Semiautomático. Quiero decir, tiene un modo Manual, pero también prioriza la velocidad de obturación, la apertura del Diafragma, e incluso tiene un modo programado. La única diferencia con una digital es que la foto va al carrete, pero no he notado grandes diferencias con la D40.

La tercera razón es que quiero revelar con mis manos las fotos. Aunque es estupendo hacer cienmil fotos y verlas en el ordenador, la verdad es que me apetece revelar fotos y aprender cómo se hace. La fotografía es algo que se ha simplificado mucho y me apetece disfrutar del encanto y el misterio que tenía cuando revelar carretes y carretes era algo habitual. Me apetece ver el grano marcado en el papel, el contraste que nunca se logra en una cámara digital.

Al agarrar una F80 con pilas y carrete siendo usuario de una D40, notas algo enseguida: Pesa. Y no poco, el juguete pesa bastante aunque se deja manejar, el diseño es ergonómico y se ajusta a la mano fácilmente, algo por lo que adoro las Nikon. A pesar de los años la rugosidad de la superficie del objetivo y del cuerpo siguen intactos, son firmes. Al apretar el botón del autoenfoque empieza la magia. El autoenfocado necesita más espacio para enfocar que en la D40, y el motor del objetivo suena muchísimo, a trasto grande y rústico. Y no hablemos del obturador, que casi suena a golpe. Al hacer una foto y cerrarse el obturador te quedas con la sensación de tener una contundencia imparable en las manos. Me encanta.

Estoy deseando revelar este carrete. En blanco y negro, ya contaré.

Nikon F80 y la fotografía analógica

Etiquetado: , , on 2/Diciembre/2008 por Leon

1 comentario