Posts etiquetados ‘Flujos de trabajo’

Post

2 Killer-Apps para la gestión de tareas y GTD

In Tecnología on 13/Julio/2009 por Leon Etiquetado: , ,

He encontrado dos aplicaciones que en conjunto no tienen rival en el mundo de la organización, la toma de notas y el GTD.

Se trata ni más ni menos que el papel, y el boli. Sus APIs se complementan al 100% y parecen estar hechos el uno para el otro. Hay diversos forks de cada uno y cualquier combinación es compatible, La licencia de uso es muy barata. Tiene licencia libre, por lo que una vez comprado puedes hacer con ello lo que quieras, y por si todo esto fuera poco, es multiplataforma.

Poniéndonos serios, con este post quiero exponer mi actual visión sobre la increíble cantidad de aplicaciones de gestión y control que utilizamos día a día. Hoy ya no se habla de “El programa para oír musica” o “el pograma para ver fotos”. La mayoría de la gente relacionada con la tecnología – y mucha que no lo está, también – tiene “gestores” para la mayoría de lo que tiene en el ordenador. Gestores de notas, música imágenes -de fotos yo incluso utilizo dos!- gestores de tareas pendientes, incluso algunas aplicaciones nos organizan e indican cuándo habíamos planeado viajar a dónde.

Todo este control está muy bien para organizarse y encontrarlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Pero ¿a qué precio?

Algo que me ha obsesionado desde siempre es el control de tareas pendientes. Cuando descubrí el GTD hace algunos meses pude darme cuenta de que hay mucha gente igual que yo por ahí. Sin embargo, ningún gestor de tareas acaba de ser idóneo. Tal vez mi flujo de trabajo no sea el adecuado para utilizar un gestor por software. pero he encontrado que el cuaderno y el boli de toda la vida ha acabado por ser un sistema idóneo.

En el mismo lugar se aúnan ideas y tareas pendientes indiferentemente. Las ideas acaban siendo muchas veces tareas que hay que desarrollar, por lo que no tiene sentido hacer diferencia entre ellos. El cuaderno siempre está visible a un lado del escritorio con el boli a mano, cuando viene una idea se puede apuntar rápidamente y cuando hay que echar un vistazo a lo que queda por hacer, no cuesta ningún esfuerzo. El problema está en buscar información sobre proyectos concretos.

Yo utilizo un cuaderno para todos mis proyectos web, y otro para fotografía. Para diferenciar cada proyecto dentro del cuaderno apunto a qué pertenece cada página en el margen de arriba. Ninguna idea se queda sepultada en las hojas antiguas ya que todos los proyectos van avanzando, y las ideas que quedan atrás hacen exactamente eso: quedarse atrás. Si no se han llevado a cabo es porque no valían realmente la pena.

¿Pegas? Siempre tienes que llevar papel y boli, un proyecto puede quedar entre dos cuadernos, y sobre todo problemas de búsqueda y organización. Los ordenadores son mucho más eficientes en eso. Sin embargo, escribir a mano me encanta, y el tener siempre a la vista el cuaderno con lo que tengo pendiente o lo que puedo incluir o desarrollar me ayuda a no olvidarme de apuntar lo que se me ocurre, algo que sí me ocurría con Omnifocus.

He encontrado dos aplicaciones que en conjunto no tienen rival en el mundo de la organización, la toma de notas y el GTD.
Se trata ni más ni menos que el papel, y el boli. Sus APIs se complementan al 100% y parecen estar hechos el uno para el otro. Hay diversos forks de cada uno y cualquier combinación es compatible, La licencia de uso es muy barata. Tiene licencia libre, por lo que una vez comprado puedes hacer con ello lo que quieras, y por si todo esto fuera poco, es multiplataforma.
Poniéndonos serios, con este post quiero exponer mi actual visión sobre la increíble cantidad de aplicaciones de gestión y control que utilizamos día a día. Hoy ya no se habla de “El programa para oír musica” o “el pograma para ver fotos”. La mayoría de la gente relacionada con la tecnología – y mucha que no lo está, también – tiene “gestores” para la mayoría de lo que tiene en el ordenador. Gestores de notas, música imágenes -de fotos yo incluso utilizo dos!- gestores de tareas pendientes, incluso algunas aplicaciones nos organizan e indican cuándo habíamos planeado viajar a dónde.
Todo este control está muy bien para organizarse y encontrarlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Pero ¿a qué precio?
Algo que me ha obsesionado desde siempre es el control de tareas pendientes. Cuando descubrí el GTD hace algunos meses pude darme cuenta de que hay mucha gente igual que yo por ahí. Sin embargo, ningún gestor de tareas acaba de ser idóneo. Tal vez mi flujo de trabajo no sea el adecuado para utilizar un gestor por software. pero he encontrado que el cuaderno y el boli de toda la vida ha acabado por ser un sistema idóneo.
En el mismo lugar se aúnan ideas y tareas pendientes indiferentemente. Las ideas acaban siendo muchas veces tareas que hay que desarrollar, por lo que no tiene sentido hacer diferencia entre ellos. El cuaderno siempre está visible a un lado del escritorio con el boli a mano, cuando viene una idea se puede apuntar rápidamente y cuando hay que echar un vistazo a lo que queda por hacer, no cuesta ningún esfuerzo. El problema está en buscar información sobre proyectos concretos.
Yo utilizo un cuaderno para todos mis proyectos web, y otro para fotografía. Para diferenciar cada proyecto dentro del cuaderno apunto a qué pertenece cada página en el margen de arriba. Ninguna idea se queda sepultada en las hojas antiguas ya que todos los proyectos van avanzando, y las ideas que quedan atrás hacen exactamente eso: quedarse atrás. Si no se han llevado a cabo es porque no valían realmente la pena.
¿Pegas? Siempre tienes que llevar papel y boli, un proyecto puede quedar entre dos cuadernos, y sobre todo problemas de búsqueda y organización. Los ordenadores son mucho más eficientes en eso. Sin embargo, escribir a mano me encanta, y el tener siempre a la vista el cuaderno con lo que tengo pendiente o lo que puedo incluir o desarrollar me ayuda a no olvidarme de apuntar lo que se me ocurre, algo que sí me ocurría con Omnifocus.

He encontrado dos aplicaciones que en conjunto no tienen rival en el mundo de la organización, la toma de notas y el GTD.
Se trata ni más ni menos que el papel, y el boli. Sus APIs se complementan al 100% y parecen estar hechos el uno para el otro. Hay diversos forks de cada uno y cualquier combinación es compatible, La licencia de uso es muy barata. Tiene licencia libre, por lo que una vez comprado puedes hacer con ello lo que quieras, y por si todo esto fuera poco, es multiplataforma.
Poniéndonos serios, con este post quiero exponer mi actual visión sobre la increíble cantidad de aplicaciones de gestión y control que utilizamos día a día. Hoy ya no se habla de “El programa para oír musica” o “el pograma para ver fotos”. La mayoría de la gente relacionada con la tecnología – y mucha que no lo está, también – tiene “gestores” para la mayoría de lo que tiene en el ordenador. Gestores de notas, música imágenes -de fotos yo incluso utilizo dos!- gestores de tareas pendientes, incluso algunas aplicaciones nos organizan e indican cuándo habíamos planeado viajar a dónde.
Todo este control está muy bien para organizarse y encontrarlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Pero ¿a qué precio?
Algo que me ha obsesionado desde siempre es el control de tareas pendientes. Cuando descubrí el GTD hace algunos meses pude darme cuenta de que hay mucha gente igual que yo por ahí. Sin embargo, ningún gestor de tareas acaba de ser idóneo. Tal vez mi flujo de trabajo no sea el adecuado para utilizar un gestor por software. pero he encontrado que el cuaderno y el boli de toda la vida ha acabado por ser un sistema idóneo.
En el mismo lugar se aúnan ideas y tareas pendientes indiferentemente. Las ideas acaban siendo muchas veces tareas que hay que desarrollar, por lo que no tiene sentido hacer diferencia entre ellos. El cuaderno siempre está visible a un lado del escritorio con el boli a mano, cuando viene una idea se puede apuntar rápidamente y cuando hay que echar un vistazo a lo que queda por hacer, no cuesta ningún esfuerzo. El problema está en buscar información sobre proyectos concretos.
Yo utilizo un cuaderno para todos mis proyectos web, y otro para fotografía. Para diferenciar cada proyecto dentro del cuaderno apunto a qué pertenece cada página en el margen de arriba. Ninguna idea se queda sepultada en las hojas antiguas ya que todos los proyectos van avanzando, y las ideas que quedan atrás hacen exactamente eso: quedarse atrás. Si no se han llevado a cabo es porque no valían realmente la pena.
¿Pegas? Siempre tienes que llevar papel y boli, un proyecto puede quedar entre dos cuadernos, y sobre todo problemas de búsqueda y organización. Los ordenadores son mucho más eficientes en eso. Sin embargo, escribir a mano me encanta, y el tener siempre a la vista el cuaderno con lo que tengo pendiente o lo que puedo incluir o desarrollar me ayuda a no olvidarme de apuntar lo que se me ocurre, algo que sí me ocurría con Omnifocus.

Post

Cómo establecer una comunicación eficaz con los clientes via Mail

In Tecnología on 18/Mayo/2009 por Leon Etiquetado: ,

Desde hace un tiempo hago trabajillos web de poca monta para gente que quiere una web o un blog pero no tiene idea de cómo lo puede hacer. A cambio de esto, consigo algún beneficio no monetario, y experiencia.

Para esto, normalmente me comunico por correo electrónico. Me parece una forma de comunicación muy útil principalmente por su capacidad de organización, limpieza y rapidez. Pero para esto, hay que ser organizado y mantener un estricto control sobre cómo manejas tus contactos y tu buzón.

Utilizo Apple Mail, y tiene una característica muy útil -que también traen Outlook y Thunderbird- son las carpetas de búsqueda. Las carpetas de búsqueda generan al vuelo vistas de correos que cumplen unos criterios. Ésto, unido a un definido sistema de reglas, consiguen dejar mi bandeja de entrada limpia mientras todo lo que va a requerir atención se mete donde debe.

Todos mis “clientes” están en un grupo de Agenda, programa en el cual guardo todos los datos que tengo sobre ellos, incluyendo direcciones web, correo, teléfonos, y notas. Cuando recibo un correo, el primer filtro que pasan es éste, si el remitente es de ese grupo, automáticamente el mensaje se marca para seguimiento y se archiva, saliendo de la bandeja de entrada. Para visualizarlos, tengo una carpeta de búsqueda que sólo muestra los mensajes de clientes que no han sido contestados y tienen marca de seguimiento.

Llegados a este punto, echo un vistazo a los correos. El que se puede contestar es contestado en el momento, y el que requiere de una acción queda pendiente. Los correos que voy contestando van saliendo de la vista, y sólo quedan los que están pendientes. Si no necesitan contestación -algo poco habitual- les quito la marca de seguimiento y ya no están.

¿Qué pasa con los mails que no necesitan contestación, pero que debemos conservar porque lo que se pide o indica en ellos está pendiente?

 
Se quedan ahí. El objetivo de esto es mantener un orden automatizado. Dejando los correos pendientes, la próxima vez que mire qué me queda por hacer, comprobaré de nuevo estos correos, evitando que se me olviden por no tenerlos a la vista. Las tareas están hechas cuando se terminan, no cuando los correos que las piden no están a la vista.

Comentarios desactivados

Post

Los Sís y los Nos de Linux en mis máquinas

In Tecnología on 9/Febrero/2009 por Leon Etiquetado: , , , , , , , , , ,

Hace algún tiempo yo era usuario de GNU/Linux – Linux a partir de aquí. No un usuario cualquiera, si no de esos que literalmente amaba a este sistema. Era el tipo de fanático que defendía la libertad que te otorga el sistema antes de la practicidad. Creo que hoy tengo una visión mucho más pragmática de este tema. Un par de semanas atrás, alguien me hizo una pregunta sobre la instalación de Ubuntu. Y de repente recordé las horas de entretenimiento personalizando la interfaz, probando programas, y quemando Google buscando cómo configurar esto o aquello. La vida era sencilla, y entretenida.

Tras aquella consultilla, decidí probar la máquina virtual de Ubuntu 8.10, y quedé increíblemente sorprendido al ver los avances de esta distro y de lo que es capaz Linux hoy por hoy. El nivel de automatización ha llegado a un punto tal que prácticamente no haces nada. Es súper comodo. Habrá gente que se quejará de que ahora es una distribución para tontos, en la que no hay nada que configurar y todo viene hecho. Ciertamente, 8.10 te ofrece muchísima comodidad y conformismo, pero como todo en Linux, tienes la opción de modificar, reconfigurar, y tunear a tu gusto, si quieres. Sin embargo hay una razón única y pimordial por la que no lo utilizo: La integración.

La naturaleza abierta de linux, la obsesión de obeceder estándares, hace de él el que creo es el sistema más integrable e intercomunicable que hay. No digo que sea instalar y usar, pero al menos en la mayoría de mis necesidades – calendario, correo, marcadores, etc – puede sincronizarse más que de sobra. Sólo hay un problema: La Fotografía. La catalogación y gestión de mis fotografías están hechas con un programa cerrado, el cual me ha demostrado ser ciertamente lo mejor que puedo encontrar en cuanto a catalogación y retocado de fotografías se refiere.

El precio de la comodidad y la sencillez a menudo es alto, y en este caso hay que sacrificar la sincronización. Pero ningún programa de gestión de fotografías es capaz de hacer sombra a Aperture en Linux.

También hay que admirar sus virtudes. Linux avanza, y todos sus programas también. Gimp particularmente es un programa que se ha refinado muchísimo, y que hoy por hoy, aún sin ser Photoshop, es bastante capaz de hacer la gran mayoría de lo que este último es capaz de hacer. A mí particularmente me encanta.

Inkscape es otro programa tremendo. De hecho, es tan bárbaro que cada vez que necesito hacer un dibujo vectorial, no me planteo utilizar software propietario. Es un programa sencillo y muy útil, multiplataforma, y que cumple sobradamente con su trabajo.

Rhythmbox tambien me está dando alegrías. No he podido probarlo en profundidad pero la integración con Last.fm, Jamendo y Magantune me ha gustado mucho – más la primera que es la única que utilizo. Y Totem lleva el mismo camino con la integración de Youtube para ver sus videos directamente.

A mí me parece que la mayoría de estas aplicaciones son perfectamente usables para objetivos más allá del trastear y el probar si funcionan.

¿Alguien usa linux de modo profesional o semi-profesional para algo que no sea programar?

Comentarios desactivados

Post

Del.icio.us

In Tecnología on 13/Enero/2009 por Leon Etiquetado: , , ,

Hace unos días estoy probando Delicious, el servicio de favoritos Online. Inicialmente quería poder utilizar Firefox directamente con Delicious y poder tener mis favoritos en todos los equipos que utilizo (que son unos pocos).

Equivocadamente, pensé que podría servir igual que Foxmarks. Sin embargo es totalmente distinto.

Este servicio nos permite etiquetar páginas que guardamos como favoritas, y de esta forma podemos clasificarlas.

Desde que lo tengo, importé los favoritos que tenía en firefox, los típicos de “No lo voy a leer a menudo pero está bien por si un día hace falta consultar”. No quiero hacer de mi blog un almacén de links, ni escribir sobre cada cosa que leo en internet, y con Delicious es simplemente perfecto.

Cuando veo una página que tiene material interesante, sólo tengo que pulsar Control+Shift+D y automaticamente me sale un pop-up de delicious sugiriéndome las etiquetas a poner. Aún no tengo decidido cómo voy a etiquetar todos los links, pero de momento agrego las sugerencias que me convienen y agrego alguna etiqueta más en castellano – generalmente lo que agrego es en inglés. Aceptar, y se acabó. Un paso.

Con Control+B aparece la barra de marcadores de Delicious en la que puedo buscar por etiquetas. Como en todo, etiquetar bien hará que las búsquedas nos den siempre lo que estamos buscando.

Esto se puede hacer gracias a la extensión de Delicious para Firefox, que hace infinitamente más cómodo el trabajar con este servicio.

De esta manera y poco a poco me voy creando una biblioteca de recursos donde es fácil guardar y encontrar lo que necesito. Lo mejor de todo es que no necesita sincronización, ya que siempre, en cualquier parte, es accesible mediante la web.

t

A la hora de trabajar con fotografías, la cosa no empieza y acaba apretando el botón de la cámara.

Las fotografías

Lo primero que hago cuando voy a exponer una fotografía es, por supuesto, ir a hacerla. Normalmente voy con algún amigo, miramos dónde puede haber algún sitio interesante que visitar, y fijamos una fecha.

Importación

Todo el flujo de trabajo en cuanto a la fotografía se refiere se hace en Aperture. Este programa es una absoluta maravilla y prácticamente tiene un control absoluto sobre todo lo que quiero controlar en las fotografías.
Lo primero que hago es importar las fotos con el capturador de imágenes de cámara de Apple. Las organizo en alguna carpeta dentro de Imágenes y con toda probabilidad, no volveré a entrar en esa carpeta jamás. Aún así, prefiero tener las imágenes un una carpeta que yo elija en lugar de que lo haga Aperture, me deja cierto margen de sensación de poder. Después, a Aperture.

El Tratamiento

A la hora de clasificar imágenes, primero paso una por una para ver cuáles me gustan más. Las que me gustan lo bastante para que las de una clasificación por encima de 0, además, las etiqueto por si necesito buscarlas luego más facilmente. Las etiquetas son algo que ya debería estar en todo, son una gozada.
El criterio que sigo para clasificarlas es este:

  • Rechazadas: Fotos movidas, borrosas, o técnicamente incorrectas.
  • 1 Estrella: Fotos técnicamente correctas, gusten o no.
  • 2 estrellas: Fotos que necesitan algún arreglo para que me gusten.
  • 3 estrellas: Fotos que me gustan por sí mismas, y que expondría con algún arreglo.
  • 4 estrellas: Fotos que me gustan y expondría tal cual.
  • 5 estrellas: Fotos que me encantan.

Las modificaciones

La gente siempre piensa que cuando expongo una foto, tiene horas y horas de photoshop encima. Nada más lejos de la realidad, siempre intento hacer una postproducción que se ajuste lo más posible a lo que se hace en un laboratorio de revelado, cosas como el contraste, la corrección del ángulo, y cosas así, y lo puedo hacer todo en el mismo programa que utilizo para gestionarlas. Esto es fantástico, porque me agiliza un montón el trabajo.

La exposición

A la hora de guardar los cambios, no se toca la imagen original. Siempre intento conservar los ficheros tal y como llegaron, en la carpeta donde los descargué originalmente. No me gusta que el programa decida y esconda mis archivos, aunque realmente, no hay ninguna razón para no dejarle hacerlo.
Para sacar la imagen con todos los cambios aplicados, hay que exportarla. Para exportarla, yo he creado un perfil de exportación que me hace las fotos un 50 por ciento más pequeñas, las comprime en JPG en una calidad determinada, y algunas opciones más.

Una vez he exportado la fotografía, sólo queda exponerla. Se pueden subir a Flickr, DeviantArt, Fotolog, y mil sitios más. Personalmente, yo prefiero DA.

Mi flujo de trabajo en fotografía

Etiquetado: , , on 27/Octubre/2008 por Leon

Comentarios desactivados