
Acabo de terminar este increíble juego. Sí, son casi las cuatro de la mañana. Engancha.
Genial, grandioso, tremendo, son las únicas palabras que se me quedan al acabar esta aventura gráfica con toques de acción. uno de los clásicos, que intentó ser relanzado hace algún tiempo al igual Sam and Max, y al que nunca antes había jugado.
Nada más empezar, tienes la sensación de ver una película pixelada. Los personajes no hablan con textos, si no que puedes escucharles. La voz de Ben, el protagonista encaja perfectamente con su aspecto de tío duro en moto.
Me han encantado detalles como poder tirar puertas abajo, incluso con tíos detrás mirando por mirillas, o estampar la cara de un barman contra la barra para sonsacarle información. Caviar son esos detalles, no tienen precio.
La ambientación, y los gráficos son super detallados y bien conseguidos y realmente te meten en la historia, intensa, pero con un talón de aquiles: Es corto. Muy corto, sobretodo acostumbrado a juegos del tipo Final Fantasy o Legend of Zelda (que son de lo último a lo que he jugado, y no me refiero a los últimos precisamente).
De cualquier modo, Lo veo más como una obra de arte que como un simple videojuego, divertido, y entretenido, y sin duda volveré a jugarlo algún día, espero que esta vez en español. Mientras tanto, seguiré con ‘Runaway: A road adventure’ y quién sabe con qué otros.


