Hacía ya mucho tiempo que no jugaba a un juego que me enganchara de la forma que Most Wanted lo ha hecho. Este juego de 2005 enamora desde el primer momento, la sensación de velocidad es brutal y las músicas hacen que realmente vivas las carreras.
El tuning a los coches es otro apartado genial del juego, puedes modificar el coche de mil maneras, en diferentes colores y con diferentes decoraciones.




